La prueba del VPH se toma con un frotis del canal cervical en las mujeres (normalmente junto con una citología) y con un raspado uretral en los hombres. El método es la PCR o la prueba Digene; lo que importa no es tanto «presente/ausente» como el tipo de virus: los tipos de alto riesgo (16, 18 y otros) requieren seguimiento, y los de bajo riesgo solo causan verrugas. Preparación: 2 días sin relaciones sexuales, no durante la menstruación y 2 días sin óvulos vaginales ni duchas vaginales.
Qué es el VPH y por qué se analiza
El virus del papiloma humano es la infección más frecuente del tracto genital: la mayoría de las personas lo tienen al menos una vez en la vida. De más de 200 tipos, unos 14 de alto riesgo son peligrosos: su persistencia prolongada en el cuello uterino es la causa principal del cáncer de cuello uterino, y los tipos 16 y 18 son responsables de alrededor del 70% de los casos. Los tipos de bajo riesgo (6 y 11) causan verrugas genitales, molestas pero no peligrosas. La idea clave del cribado: el cáncer de cuello uterino se desarrolla durante años a través de etapas precancerosas, y la combinación periódica «prueba del VPH + citología» detecta el problema mucho antes.
Quién debe hacérsela y cuándo
A las mujeres se les recomienda la prueba del VPH a partir de los 25–30 años como parte del cribado de cuello uterino: cada 3–5 años junto con una citología (prueba de Papanicolaou), y con más frecuencia tras un resultado positivo de alto riesgo. La prueba es imprescindible si la citología muestra cambios, antes de planear un embarazo si el médico la pide y tras tratar una displasia, para confirmar la curación. Los hombres no necesitan cribado rutinario: el raspado se toma si hay verrugas, por indicación del urólogo o si se ha encontrado un tipo de alto riesgo en la pareja femenina. La vacuna del VPH no sustituye al cribado: no cubre todos los tipos.
Cómo se toma la muestra y cómo prepararse
En las mujeres, el ginecólogo toma la muestra en la camilla de exploración: un frotis del canal cervical con un cepillo especial; el procedimiento dura segundos y casi no duele. La citología suele hacerse de la misma muestra; pregúntelo para no tener que volver. En los hombres, se toma un raspado de la uretra con una sonda fina; es desagradable pero breve. Las reglas de preparación son las mismas: 48 horas sin relaciones sexuales; en las mujeres, no durante la menstruación (idealmente en la primera mitad del ciclo) y 2 días sin óvulos, cremas vaginales ni duchas vaginales; en los hombres, no orinar en las 1,5–2 horas previas al raspado. No hace falta volante; la prueba se puede hacer de pago en cualquier laboratorio grande.
PCR o Digene: en qué se diferencian
La PCR detecta el ADN del virus y su tipo: la respuesta «VPH 16 detectado» o «no detectado» es cualitativa, y algunos laboratorios ofrecen un formato semicuantitativo. La prueba Digene (método de captura híbrida) no identifica el número de tipo concreto, pero mide la carga viral como una cifra, lo que la hace práctica para el seguimiento: una carga que baja con el tiempo significa que el sistema inmunitario lo está resolviendo. Para el cribado inicial basta la PCR con tipado; para vigilar la persistencia, los médicos suelen pedir Digene. No tiene sentido hacerse las dos a la vez.
Un resultado positivo: siguientes pasos con calma
El primer paso es mirar el tipo. Bajo riesgo sin verrugas: no hace falta seguimiento. Alto riesgo: se valora la citología. Citología normal: repetir la prueba del VPH a los 12 meses; en ese tiempo el sistema inmunitario elimina el virus en la mayoría de las personas. Citología con cambios o persistencia de los tipos 16/18: colposcopia con biopsia, que es la que muestra si hay lesiones precancerosas. El segundo paso es la pareja: no existe un tratamiento especial «para dos», pero el preservativo hasta que se elimine el virus reduce el contagio de ida y vuelta. Y el tercero: no compre «antivirales para el VPH»; no hay pruebas convincentes de que esas pautas funcionen; solo se tratan las manifestaciones y se vigila la evolución.
VPH y embarazo
El virus del papiloma no impide la concepción y casi nunca amenaza al bebé: el cribado al planear un embarazo sirve para tratar los cambios cervicales marcados antes del embarazo y no durante él. Las verrugas pueden crecer en el embarazo y se eliminan con métodos suaves. El único peligro raro para el bebé son las verrugas en el canal del parto; en ese caso se plantea una cesárea. Si la prueba del VPH es positiva al registrar el embarazo pero la citología es normal, el embarazo sigue su curso habitual y el control se traslada al posparto.
Vacuna del VPH: para quién y por qué después de los 20
La vacuna (en Rusia, Gardasil) funciona mejor antes del inicio de la actividad sexual, pero sigue teniendo sentido en la edad adulta: protege frente a los tipos con los que aún no ha tenido contacto. En el calendario nacional de vacunación de Rusia, la vacuna está prevista para niñas de 12–13 años; los adultos se vacunan de forma privada tras consultar con el médico. Tenga en cuenta la otra cara del tema: la vacuna no trata un virus que ya tiene ni sustituye al cribado; las mujeres vacunadas se hacen la prueba del VPH y la citología según el calendario habitual.
- Frotis + citología de una misma muestra: pregunte a su ginecólogo
- 2 días sin relaciones sexuales, óvulos ni duchas vaginales
- Importa el tipo de virus, no solo su presencia
- Tipo de alto riesgo + citología normal = nuevo control a los 12 meses
- Tipo 16/18 o cambios en la citología: colposcopia
- La vacuna no sustituye al cribado
¿Tiene su resultado del VPH?
Suba su informe en PDF a MedProtect: la app le explicará qué significan su tipo de virus y su carga viral y le sugerirá preguntas para el ginecólogo.
Preguntas frecuentes
¿El VPH se transmite solo por vía sexual?
Sobre todo, sí, incluido cualquier tipo de contacto íntimo. El preservativo reduce la transmisión pero no la descarta: el virus vive en la piel. La transmisión doméstica (sauna, toallas) es teóricamente posible pero extremadamente rara.
Si el VPH es positivo, ¿significa cáncer?
No. La mayoría de las personas sexualmente activas tienen el VPH, y en el 90% de los casos el sistema inmunitario elimina el virus en 1–2 años. El riesgo solo procede de la persistencia prolongada (durante años) de tipos de alto riesgo; por eso importa el control periódico, no el pánico.
¿Deben los hombres hacerse la prueba del VPH?
No hay cribado rutinario para hombres: la prueba se hace si hay verrugas genitales, si la pide el médico o si se ha encontrado un tipo de alto riesgo en la pareja femenina, para valorar el estado de la pareja.
¿Qué prueba del VPH es mejor, PCR o Digene?
La prueba Digene (captura híbrida) es cuantitativa y muestra la carga viral, lo que resulta práctico para el seguimiento. La PCR es cualitativa o semicuantitativa y más barata. Ambas sirven para el cribado; la elección corresponde al ginecólogo.
¿Hay que tratar el VPH?
El virus en sí no puede eliminarse con medicamentos: no existe ningún fármaco contra el VPH con eficacia demostrada. Se tratan las manifestaciones (verrugas, cambios en el cuello uterino) y se vigila la evolución. En la mayoría de los casos el sistema inmunitario lo resuelve por sí solo.
Fuentes
- WHO guideline for screening and treatment of cervical pre-cancer lesions, 2nd edition — 2021 (consultado el 15.09.2026)
- Clinical guidelines “Cervical cancer” — Ministerio de Sanidad de Rusia, 2024 (en ruso; consultado el 15.09.2026)